NO VIVIMOS TIEMPOS NEUTRALES.

Nunca lo fueron, pero hoy fingirlo es una forma de complicidad.

NOTA5 nace desde una posición política y social clara, porque el odio no aparece solo, la desinformación no es un error inocente y la deshumanización no es una casualidad. Son herramientas. Y tienen beneficiarios.

Aquí no se escribe para tranquilizar conciencias ni para maquillar la realidad con palabras cómodas. Se escribe porque callar también es una decisión política. Porque cuando el miedo se normaliza, cuando la mentira se viraliza y cuando ciertas vidas se vuelven prescindibles en el discurso público, alguien tiene que decirlo sin rodeos.

NOTA5 escribe desde la izquierda no como una etiqueta, sino como una ética. La ética de poner a las personas en el centro. De entender que los derechos no sobran. De recordar que la historia no es un capítulo cerrado, sino una advertencia constante.

El presente no surge de la nada. Viene cargado de decisiones pasadas, de silencios convenientes y de memorias borradas a propósito. El autoritarismo no siempre entra gritando; muchas veces llega normalizado, envuelto en discursos de orden, seguridad o sentido común.

Aquí no se negocia con el odio ni se equidistan las violencias. Aquí se nombra lo que se intenta ocultar, se contextualiza lo que se simplifica y se humaniza lo que el sistema convierte en números, titulares o amenazas abstractas.

NOTA5 no pretende tener todas las respuestas, pero sí hacer las preguntas que incomodan. Las que obligan a mirar más allá del relato oficial. Las que recuerdan que detrás de cada decisión política hay cuerpos reales y vidas reales pagando el precio.

Escribir es tomar partido.

Y NOTA5 ya lo ha tomado.